Zero Parades: Director’s Cut sigue a Hershel Wilk, una espía conocida por el nombre en clave CASCADE, que vuelve al servicio tras una misión fallida. Con la memoria nublada y su compañero, Psuedopod, inconsciente en su apartamento, recorre la ciudad de Portofiro para descubrir qué ocurrió y por qué sus misteriosos superiores la han reactivado.

Portofiro es un tenso cruce de caminos políticos, marcado por facciones rivales e ideologías enfrentadas. CASCADE trabaja para el servicio de inteligencia del Superbloc comunista que gobierna, mientras la propaganda del grupo tecnofascista La Luz se infiltra en las conversaciones que encuentra. El juego deja buena parte de este mundo sin explicar y pide a los jugadores que reconstruyan su historia mediante diálogos con los habitantes de la ciudad.

En lugar de ser un RPG de acción convencional, Zero Parades se juega como una aventura de investigación de mesa. Los jugadores avanzan por conversaciones ramificadas y usan pruebas de habilidad para descubrir información. Las habilidades de CASCADE se dividen en tres grupos identificados por colores: las amarillas se centran en la empatía y la interacción social; las rosas, en las técnicas físicas de espionaje; y las moradas, en los conocimientos técnicos.

El cansancio, el delirio y la ansiedad aumentan la presión durante las investigaciones. Las acciones y las malas elecciones de diálogo pueden elevar estos niveles, y llevar uno al máximo debilita el grupo de habilidades correspondiente. Los jugadores pueden gestionar sus efectos mediante pruebas superadas, consumibles e interacciones con el entorno. Los patrones de pensamiento que descubre CASCADE también pueden condicionarse para reforzar grupos de habilidades, mientras que la ropa que encuentra por la ciudad ofrece otra forma de ajustar sus capacidades.

La reseña describe Portofiro como un lugar más intuitivo de explorar que el mundo de Disco Elysium, gracias a las mejoras en el movimiento y la interfaz. Un mapa y un sistema de escaneo ayudan a orientarse, aunque todavía hay momentos de deambular sin rumbo. La atmósfera de la ciudad es uno de sus grandes atractivos, reforzada por la banda sonora de Fernando Cabrero, sus personajes detallados y unas interpretaciones de voz excelentes.

En Switch 2, Director’s Cut incluye controles con ratón, compatibilidad con la pantalla táctil y HD Rumble 2, además de nuevos atuendos, un modo entre bastidores llamado Backstage y, según se informa, 40.000 palabras adicionales en el guion. Los controles con ratón son especialmente adecuados para interactuar con el entorno. Sin embargo, el juego apunta a 30 fotogramas por segundo, algo que, según la reseña, se nota al explorar la concurrida ciudad en una pantalla grande; la experiencia resulta mejor en modo portátil. Las opciones de accesibilidad incluyen ajustes de equilibrio de color y contraste, además de compatibilidad con la dislexia.

La reseña elogia Zero Parades como un RPG reflexivo y visualmente rico, con una historia y un elenco atractivos, pero señala que su escenario político y la experiencia en general resultarán familiares para quienes jugaron Disco Elysium. A quienes se acerquen por primera vez podría parecerles una aventura cautivadora, mientras que los seguidores que regresen quizá deseen que ofreciera algo más que las virtudes de su predecesor.

Fuentes: Nintendo Life.